Gastronomia

AGUAS TÓNICAS PREMIUM: LA SOFISTICACIÓN LLEGA AL GIN TONIC

Sale a ruedo una camada de aguas tónicas artesanales concebidas para armar los mejores Gin Tonics. Y una marca argentina las trae a las barras locales. 

Si vas a un bar y solicitáis un trago simple como un Cuba Libre, quizás te pregunten con qué marca de ron lo querés: ¿Havana Club o bien Bacardi?. Si solicitáis un Destornillador, te van a poder dar a seleccionar, por poner un ejemplo, entre un vodka Absolut o bien un Belvedere. Y si solicitáis un Gin Tonic, podrían ofrecerte Beefeater o bien Tanqueray. Mas no solo eso. 

Ahora los amantes del G&T tienen una nueva forma de tunear su drink: llegan a las barras nuevas marcas de agua tónica Premium pensadas particularmente para entremezclar en tragos con gin bombay. De esta manera, una bebida de perfil bajo, que pasa prácticamente inadvertida en los supermercados, cobra vigor y se instala en los bares de todo el planeta con una impronta moderna y suntuosa. Y el fenómeno ya llegó a la Argentina: hay una marca patagónica que se distribuye en la ciudad de Buenos Aires. 

LOS PIONEROS 

Todo comenzó con Fever Tree, lanzada en el R. Unido a inicios de dos mil cinco y con Q Tonic, a fines de dos mil seis, en E.U.. En los dos productos no solo hay un intento de ocupar un sitio del mercado sino más bien asimismo de repensar el agua tónica, tanto en su carácter de sabor y aroma como asimismo en su composición. El estandarte de estas marcas es recobrar elaboras originales y naturales, y despegarse de las producidas por los gigantes de las bebidas. 

Por poner un ejemplo, Fever Tree consigue quinina de alta calidad en la frontera de Congo y Ruanda y le suma 8 sabores botánicos, incluyendo extractos de caléndula y naranjas amargas de Tanzania. Jordan Silbert, creador de Q Tonic, se contactó con granjeros peruanos y mexicanos para buscar los ingredientes idóneos para su producto. «Si la gente paga por buen gin y buen vodka, ¿Por qué razón no desearían entremezclarlos con algo verdaderamente bueno?», fue el propongo de Silbert, harto de desaprovechar sus gins de gama alta con aguas tónicas regulares, que llevaban veintiseis gramos de jarabe de fructosa. De más está decir: ninguna de estas tónicas Premium tienen conservantes, ni edulcorantes artificiales. 

La línea de estas marcas se completa con otros productos. Fever Tree tiene Lemon Tonic, Indian Tonic Water y asimismo creó su Ginger Beer, Ginger Ale y hasta una limonada. Q tiene su versión tradicional y asimismo una con jengibre. En los dos casos hay un reconocimiento de la relación íntima entre el agua tónica y las bebidas alcohólicas. 

Aguas tónicas Premium: la sofisticación llega al Gin Tonic

El éxito de estos pequeños emprendimientos (más otras marcas como Fentiman y Nordic Mist) llevó a las grandes empresas a sumarse a la movida. Schweppes se sinceró en España, un país enamorado históricamente del Gin & Tonic, y llamó a la chef Elena Arzak (hija del insigne Juan Mari Arzak) para crear 3 fórmulas nuevas y en edición limitada: hay de pimienta rosa, de jengibre & cardamomo, y de azahar & lavanda. 

Como los spirits de gama alta, las tónicas Premium tienen una estética muy cuidada. En verdad, en dos mil ocho Q Tonic fue premiada en el Packaging Institute’s Clear Choice Award como mejor envase de bebida con gas. Sus costos, naturalmente, son elevados: una botella de veinticuatro cm3 de Q o bien Fever Tree, ronda los 5 dólares americanos, el doble que cualquier otra marca. 

TONICA PREMIUM Y ARGENTINA 

Siguiendo la línea de las aguas tónicas elaboradas en E.U. y Europa, Argentina ya tiene su proyecto propio: mil setecientos veinticuatro. El nombre que refiere a los metros de altura de los que se extrae la quinina, en Perú, ingrediente base de esta agua tónica, que es producida en Rio Negro. Suman a su receta agua local, azúcar del Norte Argentino y extractos de cítricos de la Patagonia. 

El origen de la quinina es esencial y no es casual: en Perú y Bolivia fue donde se empezó a extraer la quinina antes que europeos, españoles, ingleses y holandeses se llevasen árboles enteros y semillas a Java, Africa y otros dominios coloniales para contar con producción propia. 

Esta nueva tónica, elaborada por Diuco (fabricante de un agua mineral Premium que exporta a Europa) no oculta su intención: está concebida para su empleo en cócteles y planean un lanzamiento para principios del dos mil doce guiado por el barman Tato Giovannoni. 

Adrián Glickman, Directivo de Marketing de la marca, explica la fórmula que desarrollaron: «Procuramos añadirle, aparte del factor amargo tan propio de la tónica, un kick de dulzor desde el mix de cítricos, donde prevalece la mandarina». 

En España la marca ya tiene un pacto con Mare, un gin de España y una de las marcas nuevas que más estruendos ha hecho en el último tiempo en ese país. Además de esto ya se vende en Inglaterra y anuncian su llegada cercana a toda Europa occidental y a Brasil. En la ciudad de Buenos Aires, de momento, se la puede probar en la barra del Hotel Duhau, en el bar ocho7ocho y en el club de jazz Boris. 

El proyecto es interesante pues invita a repensar qué ponemos en un vaso para crear un trago, hasta el más simple. Todo barman lo sabe: el primordial secreto de un buen Gin Tonic es el cuidado de cada ingrediente, desde el agua que se emplea para el hielo, la calidad del vaso, ese limón del que se extrae una rodaja, el gin que se escoge, y ahora asimismo el agua tónica que completa esa mezcla sagrada y perfecta.

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